¿Por qué existe el proyecto RGD?

Las pautas del gusto sostenible y la prevención
Una pedagogía para aprender a vivir, a elegir y a cuidarse a uno mismo

Nuestro enfoque se basa en una sencilla convicción: más vale prevenir que curar.

¿Por qué?

Ante el aumento de los problemas de salud, las conductas adictivas, las dificultades relacionadas con la alimentación, la relación con el propio cuerpo o incluso la influencia del marketing y las redes sociales, resulta fundamental actuar de forma preventiva desde una edad muy temprana.

El objetivo es ayudar a los niños y jóvenes a desarrollar hábitos duraderos en materia de salud, alimentación, bienestar y ciudadanía.

¿Para quién?

Nuestra labor se dirige, ante todo, a los niños y a los jóvenes, ya que los hábitos de vida, los comportamientos y el espíritu crítico se forjan desde muy temprana edad.

El objetivo es permitirles conocerse mejor a sí mismos, tomar decisiones informadas y convertirse en protagonistas de su salud y de su entorno.

¿Cómo?

Nuestro enfoque pedagógico se inspira en el pensamiento complejo de Edgar Morin y en sus siete tipos de conocimiento necesarios para la educación del futuro.

Su objetivo es:

  • conectar los conocimientos en lugar de fragmentarlos;
  • desarrollar el espíritu crítico frente a las influencias sociales, comerciales y mediáticas;
  • aprender a comprender, en lugar de limitarse a memorizar;
  • fomentar la cooperación, el diálogo y la responsabilidad;
  • aprender a convivir con la complejidad, la incertidumbre y la duda constructiva.

Creemos que educar no consiste solo en transmitir conocimientos, sino también en ayudar a cada uno a aprender a vivir y a cuidarse a sí mismo para poder cuidar mejor de los demás.

Los «Puntos de referencia del gusto sostenible y la prevención» proponen, por tanto, una educación en materia de salud, gusto, prevención y ciudadanía que conecta el cuerpo, la mente, las emociones, los comportamientos y las elecciones de vida.